VALLES Y MONTAÑAS

Deuteronomio 1: 1-8: Cuando Dios le entrega algo, eso representa un suceso, pero conquistarlo implicará todo un proceso. Todo lo que Dios hace por su vida no toma más que un segundo, pero la conquista de su herencia siempre le llevará tiempo. 

Al pueblo de Israel se le había entregado la tierra por herencia, pero se habían asentado en un lugar porque se detuvieron demasiado tiempo allí. Pero tiene que ver con una actitud de vida y con una ambición correctamente enfocada en un deseo sano de superación personal. 

El miedo lleva a la gente a abandonar y a renunciar a los grandes desafíos de la vida. La única manera de vencerlo es por medio de un deseo profundo e intenso de realizar algo. 

Dice la Escritura que Dios produce tanto el querer como el hacer. Dios tiene que producir en su vida un gran deseo de realizar grandes cosas para Su Reino. 

La persona que no tiene deseos, está retirada del asunto porque es gente que nunca avanzará en la vida. Como dice en Deut. 1: 1, hay gente que se acostumbró a vivir como un «allegado» del Reino. 

Puede que sean buenos vecinos, gente correcta y amable, pero nada más que eso. Se quedaron viviendo en el Arabá, en medio de un hondo valle en el desierto. Israel estaba morando en un lugar donde Dios no lo había llamado a vivir. Les había dado por herencia la tierra que estaba al otro lado del río Jordán, pero ellos prefirieron quedarse en ese valle. Transformaron un lugar transitorio en su lugar de residencia permanente. El fracaso no es el lugar para que usted viva. El salmista David dijo: «Aunque ande en valle de sombra de muerte» (Salmos 23:4). Ese valle no es su lugar de morada permanente, aunque ande por él un tiempo, no debe quedarse allí. ¡Su lugar permanente es en la mesa que Dios ha preparado para usted delante de sus angustiadores!. 

Todo valle se terminará en algún momento…: 

Puede que usted esté pasando por un momento difícil, pero ese tiempo no es su lugar de morada permanente. El pueblo de Israel transformó lo que era transitorio en algo permanente. La miseria, la pobreza y la escasez son cosas transitorias para usted. La prosperidad y la abundancia son parte de su herencia eterna. 

Dios le dice que allí donde usted se encuentra hoy no es su lugar de residencia permanente. En un valle profundo y hondo, usted no puede tener una visión amplia y completa de lo que lo rodea, porque estará metido en medio de un gran hoyo. 

En el Arabá usted se sentirá como un enano y no podrá ver muchas cosas. Pero cuando se sube a un monte, su visión será mucho mayor. En el verso 2 dice así: «Once jornadas hay desde Horeb, camino del monte de Seir, hasta Cades Barnea». 

Estaban a 11 días de su destino profético, pero decidieron vivir varios años en un valle profundo. Aunque estaban a tan corta distancia del final del viaje, no tuvieron visión y se sintieron frustrados. 

¡A 11 días de alcanzar la meta! Tan cerca y tan lejos. La victoria para su vida puede estar muy cerca. Si usted puede verla con los ojos de la Fe, saldrá de ese pozo profundo para alcanzar la meta que Dios le ha marcado. ¡Está a pasos de distancia de recibir esa bendición, no se detenga!.

Hay gente que está a centímetros de atrapar lo que Dios les ha prometido, pero como están metidos dentro de un pozo emocional, deprimidos y empapados por sus problemas, no pueden ver nada. 

Mientras se encuentre dentro del túnel, no debe temer…:El salmista David continúa diciendo: «…no temeré mal alguno». 

Podrán venir sobre su vida una serie de pruebas, aflicciones, enemigos, calumnias o traiciones. Pero todas esas situaciones vendrán sobre usted para formarlo. No transforme un problema o un dolor transitorio en algo permanente. Moisés le dijo al pueblo: «Habéis estado demasiado tiempo en este monte» (Verso 6). Dice el Señor que salga de allí y que vaya hacia la meta que está a pasos de distancia. Si usted transforma su herida o su relación quebrada en un lugar permanente, estará habitando en el valle hondo del Arabá. Demasiado tiempo en ese lugar.. 

Tiene que comprender dos cosas: 

1- Los valles o las partes más bajas, formarán su carácter. 2- las montañas lo inspirarán. ¡Nunca verá a un hombre de Dios deprimido en la cima de una montaña! Por el contrario, siempre han ido allí para buscar inspiración Divina. 

Los valles o las pruebas tienen el único propósito de formar su carácter, porque allí es donde usted se conocerá a sí mismo.Los problemas no lo hundirán ni lo levantarán, sólo revelarán lo que está escondido dentro de su ser. Dios siempre lo rodeará de bendiciones, pero usted tendrá que conquistar cada una de ellas.