SERÁS ENTRENADO EN LA FE 

¿Estás preparado para comenzar a recibir todo lo que Dios quiere darte? Él te sorprenderá, recibirás cosas más grandes de las que alguna vez imaginaste para tu vida. Cuando Dios te llama y te da un sueño, y hasta el momento en que el sueño se cumple, hay un proceso que se llama “preparación”, “entrenamiento”. Mucha gente no alcanza a ver su sueño cumplido, porque no ha querido ser preparada por Dios, no se ha rendido a ser preparado, no se ha formado. Cuando Dios te llama hay un proceso de preparación.

Jesús fue llamado a los doce años, pero enviado a los treinta años. “Jesús fue preparado”. Moisés fue llamado a los cuarenta, pero salió a los ochenta. Entre el tiempo en que Dios te llama y Dios te envía, el Señor tiene que prepararte. No hay nada peor que una persona que no se ha preparado en el mundo espiritual. Tienes que prepararte para poder recibir lo que Dios quiere darte. Dios quiere entrenarte. Por eso, ¡dejate tratar por Dios! 

Dios es tu proveedor. Nunca vas a lograr que el bien y la misericordia te sigan y verás cosas más grandes, maravillosas, de las que viste hasta hoy los días de tu vida, hasta que no aprendas: “Jehová es mi pastor, nada me faltará”. Cuando hayas aprendido que Dios es tu proveedor y que nada te faltará, habrás sido entrenado en uno de los aspectos más poderosos de la fe, porque cuando una persona sabe que Dios va a proveer, caminará su vida en paz. Dios te va a entrenar en estar a solas con Él. Hay gente que no puede estar a solas con Dios, a la que le cuesta mucho estar cinco minutos delante de su Presencia. Y es importante que sepas que todo lo que sucede en tu vida pública es el resultado de lo que sucede en tu vida privada con Dios. Dios quiere entrenarte. ¡Dejate tratar por Dios! 

Cuando Jesús trató con Natanael, le enseñó tres cosas: 1. Verás cosas más grandes, maravillosas, de las que viste hasta hoy. 2. Verás abrirse el cielo. Es decir, experimentaremos su hermosura, contemplaremos su rostro, caminaremos viendo la Gloria. Él está contigo, te ama, te acompaña. Para unos los cielos serán de bronce pero para nosotros estarán abiertos y la Presencia nos dará descanso todos los días. 3. Verás a los ángeles subir y bajar. Jesús será la escalera para recibir las respuestas a todas tus preguntas. “Sobre mí subirán y bajarán los ángeles”, dijo. Cuando Jesús lo llamó a Natanael, lo invitó a una fiesta. Pasaron tres años y medio, y Jesús resucitado hizo otra fiesta, un desayuno para los discípulos. El proceso comenzó y terminó con una fiesta. Les dijo: “Quédense, en pocos días vendrá el Espíritu Santo, caerá sobre ustedes y todo lo que hicimos juntos en tres años y medio será cambiado en bendición, los cielos se abrirán para las cosas grandes”. 

La tercera fiesta de Natanael fue el avivamiento del libro de los Hechos, allí no había nada para comer porque ellos eran el pan para la gente. Cuando cayó el Espíritu, Natanael recordó que vendrían cosas grandes, que los cielos se abrirían y vería a los ángeles. Fue entonces cuando una ráfaga, un estruendo llenó el lugar y todos los que estaban allí hablaron en lenguas, Dios los había cambiado y fueron llenos del poder del cielo. 

¡Se viene lo que el Señor prometió! ¡No abandones! Porque después de la preparación llegará el día de tu graduación. En cada desafío, Dios te está entrenando. Cuando alcances tu sueño, Dios te va a entrenar para el próximo, y así será como te irá formando. Dios ya te está entrenando; Él se ocupa de vos siempre. Tal vez, hoy no ves nada, pero en cualquier momento vas a ser enviado para que traigas fruto al ciento por uno. Disfruta del Rey, comiendo palabra de fe en su fiesta.