MENTALIDADES ENEMIGAS DE LO MEJOR

Texto del día: Gn.4:2-5 “Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra. Aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miro Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya.” Gn.25:31 “Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. Entonces dijo Esaú: he aquí yo me voy a morir, ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura?”. Gn.21:9 “Y vio Sara que el hijo de Agar la egipcia, el cuál esta le había dado a luz a Abraham, se burlaba de su hijo Isaac.”

 

Visión del día: Hay cosas que como hijos de Dios sabemos que debemos hacer, sin embargo por alguna razón no las hacemos; hay algo que nos detiene y nos separa de una vida de excelencia: pensamientos enquistados, ciclos repetitivos de pérdidas, circunstancias, derrotas, dolor; debemos ser sabios para examinar cuidadosamente nuestras vidas y romper, y renunciar a compromisos espirituales adquiridos, por eso es vital aliarse a la palabra, quebrantar nuestro yo y nuestro sistema de concupiscencia que se manifiesta alejándonos de la vida de éxito.

Podremos resumir estas manifestaciones bajo los siguientes personajes emblemáticos que representaron sistemas de mentalidad:

1)Mentalidad de Caín: revela las excusas para retrasar las labores y no hacerlas a tiempo, entonces te hace creer que no importa cuando se realicen las cosas sino que finalmente se hagan; pero Dios muchas veces evalúa si lo hiciste en el tiempo exacto que se te pidió, Cuando Dios te dice es ahora, el día de salvación es hoy … no es momento para aplazar las cosas….. Esta mentalidad dice: “hoy no tengo ánimo”, “no tengo ganas”, “hoy no lo siento”, “a mí no me parece”, “mañana también lo puedo hacer”. Lo que hay que hacer para Dios hay que hacerlo rápido; la palabra de Dios, la voz de Dios, el mandato de Dios no se interpreta, no se discute, se obedece. Muchas de nuestras bendiciones han sido retrasadas porque cuando Dios nos llamó no le respondimos; finalmente la generación Caín tuvo su momento para generar reforma, pero fueron atrapados y terminaron errantes, sin estabilidad. Debemos estar atentos al tiempo de Dios, es en el momento de Dios que nosotros debemos operar.

2) Mentalidad de Esaú: Es la mentalidad que no aprovechas las grandes oportunidades en Dios porque que las considera poca cosa, pequeñas y sin valor, “¿para que esta primogenitura?”, y las grandes oportunidades en el reino comienzan como algo pequeño, Jesús nació como un niño, lo pequeño es una semilla que tiene todo en su interior, finalmente este generación pierde su tiempo en la historia… toda gran conquista comienza con un primer paso… para llegar a lo grande es dar lo mejor de nosotros en lo pequeño.

3) Mentalidad de Ismael: es la mentalidad que resulta de saltar los procesos y establecer relaciones con gente incorrecta. Debemos cuidar que la revelación debe ser recibida con el corazón correcto, si no es el correcto se corre el riesgo de tener una mentalidad de esclavo “ alguien que trabaja sin ánimo, sin futuro, sin concretar los sueños… ”; que a la larga se pueden transformar en enemigas y amargarán nuestras vidas, son de cultura problemática, conflictiva, hablarán equivocadamente de todo, retrasarán el propósito de Dios. Debemos cuidarnos y cuidar nuestra mentalidad ; por eso “no debemos saltar los procesos”, debemos caminar y avanzar en los tiempos de Dios…

 

Declaración de fe: “Renuncio a cada una de las mentalidades estudiadas, hago inoperante el sistema de concupiscencia que retrasa mi accionar en Dios, que me hace creer que a Dios le podemos dar la sobra del tiempo, de mi vida, de mis finanzas y no me deja valorar el reino como la “perla preciosa”; que me hace ser descuidado, sin considerar el tipo de relaciones que establezco y muchas veces he colocado mi semilla en lugares equivocados; rompo con la mentalidad de andar errante, estoy plantado en esta visión para esta hora y para este tiempo; soy el discípulo para este tiempo, soy el líder del momento, soy capitalizador de la unción, de la gracia divina; estoy en el reino como pez en el agua, es la mejor forma de invertir mis días, mi vida, mis recursos. Amén”.

 

Acción del día: Tome tiempo para meditar en la visión de este día; haga un examen minucioso de su vida, véase por dentro, examine los ciclos, los patrones de pensamientos, de respuesta, de conducta, ellos le indicarán donde está ubicada la raíz de una situación que debe cortar. Escriba en un papel y en voz alta decrete que se rompen ligaduras, ataduras; decrétese libre, sienta como el poder de Dios empieza a fluir en esa oración hasta que se produzca el desligamiento.