ES TIEMPO DE PASAR A LA OTRA ORILLA 

Texto

Mat.14:22-25 “En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante  de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Después de despedir  a la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.  Ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era con 

trario. Pero a la cuarta vigilia de la noche, Jesús fue a ellos andando sobre el mar”. 

Dios siempre nos impulsará a ir a la otra orilla, a nuevos desafíos, a no conformarnos  con lo que hemos logrado, porque no nacimos para la orilla sino para ser  “cruzadores”; por eso Is.54:2 “Ensancha el sitio de tu tienda y las cortinas de tus  habitaciones sean extendidas; no seas apocada; alarga tus cuerdas y refuerza tus  estacas.”. Jesús hizo ir a sus discípulos al otro lado porque sabía que todos habían  escuchado de él; ¡busquemos otra cosecha!. Y pasar al otro lado significa:  

Hay multitudes de pensamientos que dejar para poder romper con lo estable y la  presente; porque es más segura una tierra firme que una barca azotada por las olas y  que se mueva; más seguro el empleo conocido que el desafío de un emprendimiento;  la necesidad presente que sobrellevamos, que un futuro de prosperidad, pero  desconocido.  

Pasar al otro lado es para gente dispuesta a liberar fe y adrenalina; la Biblia está llena  de historias y sucesos que para sus protagonistas fueron pura adrenalina; Ejemplos:  David y Goliat, los muros de Jericó, el mar abriéndose. Debemos preguntarnos:  ¿Cuándo fue la última vez que el evangelio nos emocionó?.  

Pasar al otro lado implica que debemos romper con “la percepción”, los Vss. 28-31  relatan como Pedro sale de la barca y camina sobre el mar, luego tuvo miedo; y  cuando comienza a hundirse, Jesús extiende su mano y lo salva; percepción deriva de  la palabra “percibir”, el problema es que se termina creyendo lo que se percibe, por  eso podemos oír todo el día a Dios y sin embargo terminar viendo fantasmas; mien 

tras los demás discípulos vieron un fantasma, Pedro se vio caminando sobre las  aguas; en Jn.4:35, los discípulos percibían que faltaban 4 meses para la siega, pero la  realidad de Jesús era que estaban blancos para la siega.  

¿Quiénes son los que terminan pasando a la otra orilla?, Gente que cree a la palabra  de Dios, con mente amplia, que no se detienen en detalles sino que le creen a Dios;  es gente que trae a Dios a sus desafíos, por eso podemos decir ¡es más grande un si de Dios que un no de once incrédulos!, aceptemos los nuevos desafíos para nuestras  vidas, nos espera una grande y extraordinaria cosecha. 

“Es el tiempo de pasar a la otra orilla; todo lo que he vivido ha sido bueno pero me  espera algo mejor; Dios lo ha hablado, yo lo creo y me dispongo a aceptar el desafío;  soy de fe y atraigo a Dios a mis días; mi cosecha será de sobremanera extraordinaria,  y confieso que es mejor un si de Dios que un no de cualquier incrédulo”