“DIOS SE MUEVE CON LOS QUE SE MUEVEN”

Texto del día: Josué 1:9 “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas” 

Hay un principio clave que podemos extraer de esta lectura. “Dios se mueve con los que se mueven”. Dios le prometió a Josué que estaría con él donde quiera que fuera, por lo tanto esto implicaba una acción de Josué, un lugar a donde ir, una meta donde llegar. 

Nosotros hoy podemos decir que Dios ¡va a estar con nosotros si vamos a algún lugar!, si emprendemos una acción. La buena intención no basta ni mueve a Dios, son las acciones que se emprendan en la vida las que provocan que Dios se mueva con usted. Podemos discernir las siguientes premisas de este principio: Cada acción por pequeña que sea siempre producirá un fruto, es lo que se llama acción y reacción. Dios premia la acción. 

Con lo que usted hace, Dios hace algo mucho más grande, Dios hará lo que usted no puede hacer, pero no hará lo que usted si puede hacer. Cuando Jesús llegó a Betania se paró frente a la tumba de Lázaro y dijo: “corran la piedra”, esto es algo que usted puede hacer, luego le habló a Lázaro ya muerto de cuatro días: “sal fuera”, ¡dar vida! es algo que Dios si puede hacer, Ud. no. 

Siempre la fe compromete a la acción; por naturaleza, la fe no puede ser simplemente teórica; un hombre y una mujer de fe siempre actúan en función de la fe que tienen; Hebreos 11 hace una lista de los hombres y mujeres cuya acción nos demostró su nivel de fe. 

Si hace siempre lo mismo obtendrá siempre el mismo resultado; por eso las acciones que emprenda deben enfocarse en el resultado que se desea alcanzar; muévase más rápido que como lo venía haciendo, levántese más temprano, determínese a hacer los cambios que tanto ha postergado, las llamadas telefónicas, o tomar las decisiones que tanto retrasó, y estas acciones le traerán otros resultados a los ahora alcanzados. 

Por eso hoy determine mantenerme en movimiento para alcanzar las metas trazadas para los días y meses que vienen; Dios ha expresado su buena voluntad y su deseo de estar con cada uno y acompañarnos hasta el final; me moveré en fe, me moveré en el poder del acuerdo, me moveré en confianza, me moveré confiando en su gracia, me moveré sabiendo que muchos están conmigo, me moveré con audacia, me mantendré en avanzada hasta lograr mis metas. Declaro que se termina la postergación, la comodidad, el temor al fracaso y el desánimo; confieso que no perderé este tiempo profético para mi vida, y mi acciones hablarán de mi fe.”.