“CERRANDO LOS OÍDOS A LA NECESIDAD” 

Texto del día: Rut 1: 1 “Aconteció en los días que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un hombre de Belén de Judá fue a vivir en los campos de Moab con su mujer y sus dos hijos”… 1: 20 “¡No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque el todopoderoso me ha llenado de amargura!”. Rut 2:8-10 “Entonces Booz dijo a Rut: Oye, hija mía, no te vayas ni recojas espigas en otro campo; te quedarás aquí junto a mis criadas. Mira bien el campo que sieguen y síguelas; pues he mandado a los criados que no te molesten. Y cuando tengas sed, ve a las vasijas, y bebe del agua que sacan los criados. Entonces ella bajando su rostro se postró en tierra…” 

Visión del día: En esta historia podemos ver reflejada la vida de personas que prestaron su oído a la voz de la necesidad y buscaron prosperar en sus fuerzas, invirtiendo sus recursos y su vida en el lugar equivocado, y lo que consiguieron fue pérdida, quejas, tristeza, aflicción y lloro. La voluntad de Dios es darnos bendición integral, por eso la acusación y la queja de Noemí contra Dios, y que puede ejemplificar nuestras vidas, era sin fundamento, porque Dios nunca les dijo que se fueran de Belén; el reino sigue siendo el mejor lugar para vivir. Mat.6:20, “sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla, ni el moho destruyen, y donde ladrones no entran ni hurtan…”. La figura de Booz en esta historia representa la voz apostólica direccional para nuestras vidas; y de este relato podemos aprender lo siguiente: 

1) Oír lo que Dios está haciendo y hablando: Vs 8 “Oye, hija mía” no oiga la voz de la necesidad, del temor; escuche los consejos de Dios y así vivirá tranquilo, confiado y sin temor al mal. 

2) Viva como hijo y no como esclavo; Vs. 8 “hija mía”; Gal.4:7 “así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”. Un esclavo no toma la iniciativa sino que obedece órdenes, no tiene herencia y vive sin propósito ni destino porque vive el día a día. 

3) El Reino de Dios es el gran negocio para su vida, Vs.8 “no te vayas, ni recojas espigas en otro campo; te quedarás aquí…” deje a un lado la prosperidad fácil de un juego a la fortuna, a la suerte; supersticiones para prosperar, apuestas; aprenda el arte de sembrar en el reino de Dios y el poder de la dadivosidad. 

4) Conozca los principios de la palabra por revelación y no por información, Vs.9 “mira bien el campo que sieguen y síguelas…” y Prov.3:9-10 “Honra a Jehová con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia y tus lagares rebosarán de mosto” 

5) Hay una orden divina de que ni la ansiedad, ni el temor, ni el miedo, ni la duda, te molesten. Vs.9 “pues he mandado a los criados que no te molesten…”. 

6) Hay una fuente de vitalidad y fuerza disponible para usted. Vs. 9 “Y cuando tengas sed, ve a las vasijas y bebe del agua que sacan los criados”; cuando esté cansado y agotado beba del agua que es su palabra, su presencia.

7) Permanezca con un corazón humilde para poseer las riquezas y la abundancia que le avecinan Vs.10 “Entonces ella bajando su rostro se postró en tierra…”, Dt. 8:11-18 “Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios…y digas en tu corazón: mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza; sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él es el que te da el poder para adquirir las riquezas…”. Cuando hacemos un retorno a los principios de Dios es un comienzo de la ciega para nuestras vidas, caminar en santidad, guardar su palabra, son el comienzo de la siega; y esto fue representado por la decisión de Noemí de volver a Belén. ¿Cuál es su decisión? 

Declaración de fe: 

“Hoy decido volverme a los principios de la palabra, a caminar una vida de santidad, y renuncio a la búsqueda de la prosperidad fácil; porque encuentro el reino de Dios como el mejor lugar para desarrollarme, prosperar e invertir; por eso abro mis oídos a la voz direccional de Dios y creo la palabra que dice: “Creed en Jehová vuestro Dios y estaréis seguros, creed a sus profetas y seréis prosperados” 2Cr.20:20 

Acción del día: 1) Haga la evaluación de cómo ha aplicado los principios de Dios a su vida; chequee su nivel de siembra en el reino; chequee donde está su corazón y desafíese a romper con los límites que le ha puesto a Dios y a su palabra para bendecirlo.